
La Ciudad Jardín comenzó como un proyecto de Aníbal González que pretendía ser el gran ensanche de la ciudad en unos terrenos que en aquel momento eran solo campo. A Ciudad Jardín se le fue quitando su apellido -«de la Esperanza»- con el paso de los años y las necesidades de la economía lingüística. Pero como la esperanza es lo último que se pierde, este barrio que no ha pasado tiempos fáciles quiere volver a ser lo que fue. ¿La clave? Renovar el sentimiento de barrio y de vecindad, que celebraron el pasado fin de semana con una gran quedada.
El escenario de esta segunda quedada, que superó en asistencia a la primera que se realizó, fue la Asociación de Vecinos La Esperanza de Ciudad Jardín. Allí se encontraron mayores y pequeños en una jornada festiva en la que no solo se convocaba a los actuales residentes del barrio, sino también a aquellos que partieron y se alejaron de él, pero su corazón se quedó entre las callejuelas de los chalés y las colectivas.
María José, miembro de la asociación vecinal, agradecía así la participación de todos para que esta gran fiesta fuera una realidad: «Quiero dar las gracias a todos por vuestra asistencia. Por vuestra emoción al reconocimiento de todos hacia nuestro querido vecino Pepe Morgado. A Eduardo Martinez, Daniel López, Pepe, Nacho, Anita Perez Reberte que sin formar parte de la junta directiva y algunos sin ser aún socios de la AAVV, se han entregado a tope, para que todo saliera bien. A la Peña La Milagrosa por dejarnos la paellera. Al distrito Nervión y por supuesto a su delegada. A La Panadería Mendoza, A la familia Morgado. A Pepe, Luz y Ana, por vuestro apoyo en la página de yo crecí en ciudad jardín…», explicaba a posteriori.
En esta fiesta no solo hubo comida y tapas y muchas risas, sino también la música de una charanga que animó la fiesta y actividades para que los niños tuvieran también un día mágico con sus familias. Desde la asociación, que ha despertado con fuerza, quieren que el barrio se una en las celebraciones y en el día a día para construir una Ciudad Jardín mejor. Por el momento, no van por mal camino.











M.P.M.



