Esta mañana en el barrio de las Huertas de Santa Teresa se ha vivido una jornada festiva. Todos los vecinos estaban en la calle en torno al mercadillo y las actividades a pie de calle que se habían organizado en la la avenida Sebastián Recasens, ya que la Asociación de Comerciantes de la Huerta de Santa Teresa ha rendido homenaje a dos empresarios del barrio que han dedicado su vida a sus negocios y que con su labor han hecho más fácil la vida de todos los vecinos. Joaquín Infante «Quini», de ‘Tejidos Cándido’ y Margarita Martín de ‘Confecciones Margarita’ han sido los homenajeados en una entrañable cita que nadie ha querido perderse.
Rodeados de familiares y amigos de toda la vida y del barrio Joaquín y Margarita han recibido un sentido homenaje por parte de la Asociación de Comerciantes de la Huerta de Santa Teresa y entregado por el Alcalde Juan Ignacio Zoido. El edil ha hecho entrega tras unas palabras de una placa conmemorativa que premia y reconoce el recorrido empresarial y vecinal de estas dos figuras tan necesarias y queridas en el barrio.
Por un lado Joaquín Infante, más conocido como ‘Quini’ era hasta hace poco tiempo el gerente de la tienda ‘Tejidos Cándido’ conocida de sobra en el barrio y que por culpa de la crisis desgraciadamente ha tenido que abandonar tras casi cuarenta años tras el mostrador. Quini comenzó a vender sus tejidos a la temprana edad de 14 años y por ello era merecedor de este reconocimiento a sus 51 años de edad por haber impulsado con su día a día el tejido empresarial del barrio. En el momento de la entrega, emotivamente todos los vecinos han animado a esta otra víctima de la crisis que seguro que se reinventa y consigue salir adelante.
Y por otro lado, la segunda homenajeada que además ha sido doblemente reconocida por ser también hoy el Día de la Mujer trabajadora ha sido Margarita Martín Gil, la dueña de ‘Confecciones Margarita’ una tienda que ha estado 47 años en la calle Greco vistiendo y asistiendo a las mujeres del barrio con la gracia y la delicadeza que a Margarita le pertenece. Rodeada de familiares y de muchísimas amigas Margarita ha recibido con gran alegría este reconocimiento y ha recordado la importancia de las tiendas de barrio, de los barrios como las Huertas de Santa Teresa y el polígono San Pablo donde «más que vecinos todos somos una familia y estamos juntos siempre, para llorar en los momentos duros y reír en los alegres», la añadido Margarita emocionada.
Margarita comenzó a trabajar con su padre y tal y como cuenta «He vendido de todo, desde sábanas hasta vestidos para señoras; al principio costaba porque la gente en su barrio solo compraba en la plaza y las otras cosas en el centro pero poco a poco la cosa fue saliendo». Durante el discurso se oían voces entrañables de sus vecinas que aseguraban que «a ninguna le faltaba de nada en Domingo de Ramos gracias a Margarita y que fiaba si hacía falta».

Laura Liñán



