Y La Calzada quedó huérfana de pisadas

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Por tercer año consecutivo, la Hermandad de San Benito no ha podido realizar estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral en la tarde-noche del Martes Santo. Las previsiones meteorológicas, que presagiaban algunos chubascos a lo largo de la jornada, ha llevado a la junta de gobierno de la hermandad a tomar la complicada medida.

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En “una decisión unánime y acertada”, tal y como aseguraba momentos después de la oficialidad de la misma José Luis Maestre, hermano mayor de la corporación, San Benito ha declinado arriesgar todo el patrimonio material, artístico y humano que pone en la calle una cofradía de barrio de tal magnitud ante el alto número de probabilidad de chubascos que podían darse a los largo de la tarde, una cifra que aumentaba –según lo previsto- a partir de las 21:00 horas. “Llevábamos dos días con las mismas previsiones y hemos valorado más los chubascos que podrían darse a lo largo de la tarde-noche que los inmediatos”, abundaba el máximo representante de la hermandad en la actualidad.

Una lluvia que no se hizo esperar y que escasos minutos antes de que la cruz de guía de la cofradía tuviera que echarse a la calle (a las 16:30 horas) hizo acto de presencia en el barrio de La Calzada, que volvió a quedarse huérfano de las pisadas de un cortejo que ya acumula un trienio sin procesionar. En esos momentos, todavía sin confirmación oficial, varios centenares de personas aguantaban estoicamente una lluvia que, por momentos, llegaba a ser de considerable intensidad. Un par de chaparrones que, como si cayeran en el mismo lugar en el que dentro del templo se reunía en cabildo la junta de gobierno de la hermandad, acabó por aclarar las mínimas dudas que pudieran quedar.

“No se sale”. Había sido la frase más repetida de un Martes Santo aciago y en San Benito no fue menos. No en vano, la hermandad de la Sagrada Presentación de Jesús al Pueblo, el Santísimo Cristo de la Sangre y Nuestra Señora de la Encarnación Coronada resultó una pieza más del dominó que iniciara la Hermandad del Cerro del Águila sobre el mediodía al quedarse en su templo sin realizar estación de penitencia y que se prolongó hasta la decisión tomada por la última cofradía del día, la del Dulce Nombre.

DSC01961Ninguna ha querido arriesgar en lo que ha sido un ejemplo de cordura y raciocinio a pesar de que cada una de las cofradías acumulan un millar de días sin ver a sus titulares en la calle. “Los hermanos se lo toman con madurez y con cordura a sabiendas del patrimonio humano que pone la hermandad en la calle”, resaltaba el propio hermano mayor con sensatas palabras. Una sensatez que ha prevalecido durante toda la jornada, a pesar de que momentos después de la toma de la decisión el sol ha llegado a asomarse al barrio, si bien el incesante viento provocaba que las nubes fueran y vinieran a su antojo generando una mayor incertidumbre.

Así, sin tener la posibilidad de realizar estación de penitencia, el cuerpo de nazarenos, cuadrillas de costaleros y bandas de música han realizado un último acto de rezo con sus titulares de forma privada en el interior de la iglesia para después dejar paso a los todavía varios centenares de devotos que se agolpaban en las puertas del templo que permanece abierto en la tarde del Martes Santo.

Alfonso González

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