Resilencia: la fortaleza. ¿Qué es la resiliencia?

Resilencia¿Por qué ante un trauma o cualquier tipo de circunstancia adversa unas personas son capaces de afrontarlas con éxito mientras que otras se hunden en sus emociones negativas? Todos hemos conocido alguna vez a personas que parecen de acero, en el sentido de ser capaces de afrontar todo aquello que les suceda. Lo que se esconde tras la explicación de este fenómeno es la resiliencia.

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El concepto de resilencia puede ser entendido como el desarrollo de la capacidad en las personas para afrontar las adversidades de tal manera que logran transformar los factores adversos en estímulos y oportunidades que le permiten elaborar estrategias de superación sin sufrir daños en su estructura psicológica. Se trata de un fenómeno interior que refleja una relativa adaptación positiva a pesar de los contextos de riesgo, adversidad significativa o trauma.

Esta particular capacidad que podemos desarrollar todas las personas disminuye la potencialidad de sentirnos vulnerables ante situaciones adversas o estresantes y, por lo tanto, nos fortalece para resistir, enfrentar activamente o recuperarnos de las mismas.

La autoestima, el autoconcepto personal o nuestras habilidades sociales son algunos de los factores que median sobre la resilencia. Además factores de personalidad, los aprendizajes personales e incluso factores biológicos están implicados en el desarrollo de la residencia de cada uno de nosotros.

De modo que la resiliencia es una característica que ‘se hace’ y no ‘se nace’, por tanto es susceptible de ser adquirida, mejorada o entrenada. Veamos a continuación cuales son las características de las personas resilientes, así como algunos consejos para conseguirla.

Perfil de la persona resiliente

• Son personas positivas y con sentido del humor.
• Les gusta disfrutar de las relaciones humanas, son sociables, se convive fácilmente con ellos, se muestran asertivos a la hora de comunicarse, etc.
• Presentan en general un adecuado control de los impulsos y de sus emociones.
• Ante la adversidad presentan un Locus de Control Interno, es decir, la persona piensa que existe una relación directa entre su comportamiento y las consecuencias del mismo. Así , consideran que ante la adversidad tienen recursos para resolver el problema o controlar sus emociones.
• Capacidad de automotivación.
• Tienen un adecuado nivel de autoestima y se perciben como competentes, por lo que confían en sí mismos.
• Las personas con resiliencia son flexibles en sus pensamientos.
• Suelen ser personas altruistas, les gusta hacer cosas por los demás, siendo importante para ellos que se sientan bien con aquellos que les rodean.
• Poseen habilidades sociales y de resolución de problemas eficaces.

Cómo conseguir ser más resilientes

Algunos sencillos consejos que os pueden servir de guía para conseguir ser más resilientes en vuestro día a día y saber cómo afrontar mejor las dificultades que puedan presentarse en la vida:

• Intenta dar a los acontecimientos adversos la importancia justa; para ello no magnifiques los problemas y elimina de tu cabeza pensamientos catastróficos. Deja a un lado frases intranquilizadoras como “Y si…”, y céntrate en lo que está ocurriendo aquí y ahora.
Toma el control de tu vida. Sé tú mismo quien decide sobre tu propia vida y tus emociones, intenta tomar decisiones de una manera racional dejando de lado la impulsividad. Cuando las cosas han ido mal no te tortures con los “¿Por qué?” y céntrate en el cómo superarlo o resolverlo en los casos en los que así se puede.
No te avergüences de sentir emociones negativas como el miedo, la ansiedad, la tristeza o la rabia. Sufrir ante situaciones adversas es sinónimo de salud mental.
Tú eres tu principal aliado: debes confiar en ti y en tus logros para automotivarte en las ocasiones en las que lo estás pasando mal.
•Construye a lo largo de tu vida una adecuada red social de apoyo (familia, amigos, etc.) que te hagan sentir querido/a y seguro/a. Las relaciones sociales positivas cumplen una función de apoyo social que amortigua el efecto de las emociones negativas y fortalecen tu resiliencia.
Involúcrate en los problemas de otras personas, ayúdalos y no te centres solo en ti mismo. Te ayudará a relativizar la realidad, crear lazos sociales y a sentirte bien.

David Molina Balastegui, director del centro @Alboran_Sevilla

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