Como viene siendo habitual cada últimos de septiembre, el barrio de La Calzada se ha llenado de incienso, cera y costal, los que acompañan cada mes de septiembre a la Virgen de Valvanera, que en la tarde-noche de este viernes ha realizado su vigésima primera salida procesional desde que en 1992 lo hiciera por primera vez.
Desafiando los numerosos nubarrones entre los que se aparecía y escondía el sol que ya caía en la tarde sevillana, la Virgen de Valvanera estuvo puntual en el dintel de la puerta de la Parroquia de San Benito para pasearse por las calles de Nervión. Desde el altar mayor que preside en la parroquia que le acoge, la talla de esta Virgen con el Niño Jesús en brazos datada por José Gestoso en el siglo XIII realizó su recorrido por las calles de la Huerta del Pilar para volver, ya bien entrada la noche, al corazón de La Calzada.
Con los sones de la Agrupación Musical de La Algaba tras el paso de metal plateado escoltado por cuatro candelabros, el escueto cortejo procesional que acompañó en todo momento a la Virgen de Valvanera aguantó estoicamente el intenso frío que se instaló al caer la noche, así como al fuerte viento que en numerosos momentos azotó con fuerza, sobre todo durante el primer tramo procesional.
Sin embargo, pese a la constante amenaza de lluvia y aunque las previsiones meteorológicas no eran precisamente halagüeñas, la hermandad cumplió en su totalidad un recorrido en el que estuvo acompañado por multitud de fieles que se intensificaban, sobre todo, alrededor del paso.
Las imágenes del cortejo, en nuestra fotogalería de Facebook.
Alfonso González




