La Esperanza recorre las tinieblas

La noche se había vestido de Barroco, y había dejado que las hileras de naranjos sirvieran de un nervionense olivar del prendimiento. Este viernes, el Señor de la Esperanza volvía a caminar de nuevo hacia Jerusalén en su viacrucis por las calles de su feligresía.

publicidad

Daban en los relojes las nueve de la noche cuando, con presteza, se abrían las puertas de la Parroquia de la Milagrosa. A sus puertas, una masa de gente esperaba para ver a este Cristo de Navarro Arteaga, que iba a emprender con una lágrima en la mejilla las calles más oscuras de sus alrededores.

El viacrucis fue solemne, pero también multitudinario para arropar al titular cristífero. En este caso, parece que el hecho de que la poda no haya sido tan concienzuda como los vecinos pedían ayudaba a que el Señor de la Esperanza caminara por un escenario casi boscoso. Los que lo seguían, muchos, por las aceras de Fernández de Ribera o Beatriz de Suabia, literalmente no veían el suelo que pisaban por la frondosidad de los árboles.

https://www.facebook.com/Nervionaldia/videos/311453606232567/
Salida del viacrucis del Señor de la Esperanza de La Milagrosa.

Mientras, el Señor de la Esperanza caminaba alumbrado por cuatro cirios y dos faroles por lugares que no acostumbra a pisar. Es la espalda de su parroquia, esa parte de la feligresía que vive en el entorno del Mercado de las Palmeritas y del Centro de Salud, donde los enfermos aguardan y los tenderos humildes alimentan al barrio. También lo acompañaban aquellos que este año no estaban tan contentos con el recorrido del viacrucis, los vecinos de Ciudad Jardín que este año se han quedado sin el Señor de la Esperanza por sus calles -aunque sí los visitará el Sábado de Pasión en su enorme buque de madera-.

La cantidad de gente que acompañaba anoche al Señor de la Esperanza, a pesar de que el recorrido podía parecer algo desprovisto de encanto, indican que es una hermandad que crece, a gran velocidad, tras unos inicios complicados. Y que se ha convertido ya en una más, independientemente de que sea considerada de Vísperas. Los vecinos de las casas aledañas a la Parroquia de la Milagrosa han asumido las tinieblas del día a día, y han decidido esgrimir como arma contra ellas la Esperanza.

R.N.

publicidad

Compartir:

Otras noticias

Comer en Nervión