Dos robos en 24 horas en la Peña La Milagrosa de Ciudad Jardín

La Peña La Milagrosa de Ciudad Jardín sufrió el pasado jueves dos robos, aunque el segundo se quedó en intento cuando los pillaron in fraganti.

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La Peña la Milagrosa vivió el pasado jueves un día negro. Primero la alarma saltaba a las 10 de la mañana cuando la peña estaba vacía, y aunque la policía tardó solo siete minutos en acudir, cuando llegó ya no había nadie. «La peña tiene una zona interior y el patio, y es colindante con el local en desuso de la antigua asociación de vecinos de Ciudad Jardín. Entraron por la parte de la Ronda del Tamarguillo, que aunque tiene una valla de varios metros, hay un árbol con tronco y ramas muy gruesas de la asociación que se mete en nuestra propiedad», explica Manuel Giráldez, secretario de la Peña.

Desde la peña han puesto medidas para evitar estos robos. Tienen una valla de dos metros de hormigón, a la que añadieron otro metro de valla Hércules y más de otro metro de valla metálica gruesa, lo que llega casi a los 5 metros de altura. Pero en la zona en la que estaba el árbol, tuvieron que amoldar la valla a la forma de la rama para no dañar el árbol.

En la parte cubierta del patio de la peña tienen guardadas las cosas de la cabalgata, y también en esta zona se encuentran los congeladores del ambigú. Cuando a las 10 de la mañana del jueves saltó la alarma, se encontraron al llegar que se habían llevado unos 600 euros en alimentos y bebidas que el responsable del ambigú tenía para su próxima apertura el día 1 de junio. «Incluso se llevaron una escalera de aluminio de tres metros de altura, supongo que para venderla, porque si no, no se explica», dice el secretario. También dice que, curiosamente, la cámara de la alarma no ha grabado desde que saltó, y desde la empresa de seguridad desconocen por qué ha podido producirse el fallo. «Los que asaltaron la peña sabían perfectamente dónde estaban las cámaras y cómo entrar sin que saltara la alarma», cuenta Giráldez. Según el secretario, cuando se acercaron al botellero para llevarse las bebidas, fue cuando la alarma dio el aviso de los intrusos.

Por la noche de ese mismo día, a la una de la mañana vino el segundo sobresalto. El responsable del bar se encontraba con la tablet realizando repaso de inventario en el interior de la peña, cuando un estruendo en el exterior lo puso en alerta. Al salir, vio cómo dos personas huían por la valla a la carrera. En el suelo, una estufa de exterior de las que se ponen en las terrazas. Los asaltantes estaban en esta ocasión intentando llevarse los dos calentadores de exterior que tiene la peña, pero uno se les cayó y el robo quedó frustrado.

No es la primera vez que la Peña sufre un robo. «Hace unos tres años llegaron a entrar en el interior del local. Esa vez sí hicieron un destrozo, y se llevaron del interior bebidas y hasta el televisor, entre otras cosas», explica el secretario. En cuanto a la vigilancia, Giráldez destaca la rapidez de la policía en estos sucesos del pasado jueves, y de hecho reconoce que ha visto más presencia policial en estas semanas de confinamiento por el barrio de Ciudad Jardín. Tras los asaltos, han comprado 15 metros más de valla de dos metros de altura para reforzar la protección de su propiedad.

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