
Cinco individuos han sido detenidos por echar droga en la copa de una joven sin que se percatara en un bar de copas de Nervión.
La chica llegó al hospital y se le diagnosticó una intoxicación por anfetaminas, pero la chica negaba haberlas tomado, por lo que se puso en contacto con la Policía. Fruto de la investigación se ha detenido a cuatro hombres y una mujer por echar droga y colaborar para que lo que habían hecho no fuera descubierto por el resto de los presentes. Los detenidos son los «amigos» que la acompañaban aquella tarde.
Los sucesos ocurrieron la tarde del pasado 2 de enero (aunque ahora ha sido cuando lo ha comunicado la Policía Nacional), cuando una joven comenzó a sentirse mal y llegó al hospital. La chica tenía, entre otros síntomas, una sensación de mareo, debilidad y palpitaciones. En Urgencias le dijeron que lo que tenía era una intoxicación por anfetaminas. Pero la joven negaba haber tomado esa sustancia, y por ello se inició una investigación de la que se ha encargado el grupo de la Comisaría de Nervión.
La chica decía que estaba esa tarde tomando unas copas en el bar con unos amigos cuando comenzó a sentirse mal. Con las declaraciones de los testigos y el visionado de las cámaras de vigilancia, los agentes descubrieron que uno de los amigos de la víctima aprovechó que la chica salió a fumar para suministrarle en la bebida varias dosis de anfetaminas. El resto de personas que estaban con la víctima ayudaron a este chico vigilando para no ser pillados por clientela ni trabajadores del local mientras echaban la droga en la bebida. Al volver la chica, incluso una de sus amigas animó a la víctima para que bebiera más de la copa intoxicada. La policía ha destacado que gracias a que la víctima solo se bebió un cuarto de la copa las complicaciones médicas no fueron mayores.
Una vez que se descubrió cómo habían sucedido los hechos, estas cinco personas han sido detenidas por participación en un delito contra la salud pública. Los detenidos tienen edades comprendidas entre los 31 y los 43 años, y son cuatro varones y una mujer, los supuestos «amigos» que acompañaban a la víctima aquella tarde.



