Se atrinchera en su bar para evitar el desalojo en Recaredo

Ante la llegada de la policía al bar de Recaredo, la pareja de la dueña se atrincheró con los clientes dentro. Los bomberos tuvieron que forzar la puerta.

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La Policía Local de Sevilla ha instruído diligencias al Juzgado de Guardia denunciando el comportamiento del titular del Bar “El Bocao” precintado el pasado viernes tras impedir el acceso al interior por parte de los agentes de Policía Local, al tiempo que impedía salir a los clientes manteniéndolos en el interior contra su voluntad, todo ello para evitar la acción policial.

Sobre las dos de la madrugada del pasado sábado, una dotación de paisano de la Policía Local de Sevilla se percató como dos jóvenes accedían al interior del establecimiento “Bocao Bar” en la calle Recaredo, cuando parecía estar cerrado. Ante esta situación y dado que rebasaban con creces el horario establecido para el cierre, procedieron a llamar a la puerta.

Con una cámara identificaban a los clientes que trataban de acceder para permitir la entrada de forma discrecional. El local tiene instalada una cámara en la entrada y que sirve para controlar quien llama y permitir el acceso de forma discrecional.

Durante la intervención, desde Emergencias Sevilla dicen que el responsable del establecimiento se negaba a abrir para eludir la acción policial, a pesar de que varias personas de las que estaban en el interior les pedían salir. Posteriormente asegurarían a los agentes que «habían sentido miedo» por la actitud del responsable.

Los agentes solicitaron apoyo a otras dotaciones policiales para acceder al interior. Durante más de 30 minutos los agentes estuvieron llamando insistentemente llamando al timbre y a la puerta. Ante esta situación, los agentes solicitaron la intervención de Bomberos ante la posibilidad de que las personas que estuviesen en el interior, pudiesen estar en peligro, como después se confirmó por algunos de los clientes que reconocieron haber pasado miedo, y que pidieron salir al exterior pero que el responsable se lo impidió al estar fuera la policía. Este requerimiento para salir lo hicieron al menos tres clientes, un varón y dos chicas.

Por parte de Bomberos forzaron la puerta de acceso contactando los agentes con el responsable, un varón de 42 años, esposo de la propietaria. En el interior del establecimiento había catorce clientes, con edades comprendidas entre los 18 y 50 años, quienes al entrar los agentes «no estaban usando la mascarilla, así como fumando tabaco y cachimbas, tanto en la planta baja como en la entreplanta». Algunos de los clientes trataron de esconderse en los baños y trasteros.

Los agentes procedieron a denunciar tanto al responsable del establecimiento como a los clientes, al tiempo que informaron de la remisión de los datos a las autoridades sanitarias para poder realizar un seguimiento a la trazabilidad de los contactos en caso de un posible brote de la enfermedad Covid19 entre los denunciados.

El establecimiento quedó precintado. Resulta que este local es reincidente en diversas infracciones graves. En el historial de Policía Local cuenta con seis expedientes por molestias de ruido a los vecinos, en los últimos dos años. Acumula un total de 14 expedientes sancionadores entre 2019 y 2020.

https://www.facebook.com/EmergenciasSevilla/videos/355779015785095/

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